En el mes de enero, todo en la KiKri giró en torno al invierno. Los niños y niñas tuvieron la oportunidad de descubrir y experimentar esta estación tan especial con todos los sentidos.
A través de distintos experimentos con hielo y materiales invernales, pudieron tocar, observar y maravillarse. Percibieron el frío de forma consciente, siguieron cambios fascinantes y, al mismo tiempo, recopilaron sus primeras experiencias con fenómenos científicos sencillos.
De esta manera, el invierno cobró vida para los niños y niñas, se volvió tangible y se convirtió en una experiencia real, incluso sin la presencia de nieve auténtica.

