Es importante caminar y no correr en el colegio, ya que así se evitan accidentes y lesiones. Además, se crea un ambiente tranquilo y ordenado en el que todos pueden centrarse en el aprendizaje. Quien camina despacio y con cuidado se protege a sí mismo y a los demás, lo que hace que el colegio sea un lugar seguro y agradable para todos.

